Bodega casa Madero

La cultura del vino en México todavía no tiene la difusión y la popularidad de otros paises europeos o sudamerinacos. Las bodegas de vino en México se han concentrado en vinos de alto nivel, seguramente de alta calidad pero poco accesibles para el bolsillo de la clase media, dejando ese espacio a los vinos impordados de Chile o Argentina por ejemplo.
Hoy presentaremos una de esas casas productoras de vino mexicano llamada Casa Madero. A continuación una breve presentación de la historia de esta bodega mexicana.
La tradición empezó en el año 1574 cuando sacerdotes y conquistadores Españoles salieron de Zacatecas a lo que hoy es Coahuila en busca de oro, en medio del desierto encontraron no oro, pero si un verdadero oasis con manantiales de agua y una gran profusión de vides silvestres.
Este descubrimiento los motivó a establecer la Misión de Santa Maria de las Parras y con las uvas de estas viñas nativas produjeron allí el primer vino americano.
Ante los continuos ataques de los indios de la zona, decidieron, a los pocos años abandonar esta Misión, sin embargo uno de los pobladores originales, Don Lorenzo García logro establecer la paz con los nativos y se reubico ocho kilómetros al norte, en otro manantial de agua. Viviendo ya en el lugar, solicito a Felipe II, Rey de España una “Merced” o dotación de tierras, la que recibió el 18 de Agosto de 1597 con el expreso propósito de plantar viñas para producir vino y brandy, dando así formal nacimiento a la Hacienda de San Lorenzo, lo que hoy es Casa Madero.
La calidad de sus suelos, la alta elevación – 1,505 metros sobre el nivel del mar –genera un clima fresco, propicio para el cultivo de la vid, hicieron que el Valle de Parras produjera desde su fundación vinos de inmejorable calidad. Con los años, la fama de la calidad de los vinos del Valle de Parras llego a España, lo que alarmó al Rey quien temiendo la competencia de las Colonias Americanas, en 1699 emitió un decreto prohibiendo el cultivo de la vid y la producción de vinos, con la sola excepción de aquellos viñedos y bodegas que produjeran vinos para la Iglesia. Esta prohibición dura hasta que México se independiza de España en 1810. Durante esta difícil época, San Lorenzo sobrevivió produciendo vinos para la curia.
La propiedad pasó por varios dueños incluyendo una empresa Francesa que la compró durante la época de Maximiliano. En 1893 fue comprada en Paris, Francia, por Don Evaristo Madero, progenitor de la familia Madero y abuelo del Presidente Francisco I. Madero.
En Europa, Don Evaristo, también contrato los servicios de los mejores técnicos, viticultores de España e Italia y enólogos de Francia; también adquirió nuevas variedades de uvas y trajo equipo moderno de vinificación, barricas y toneles de madera, alambiques de destilación de Cognac, líneas de embotellado y demás equipo para la viña y la bodega.
Con las mejores variedades de uva, el moderno equipo y el nuevo personal que implanto la más moderna tecnología de la época, la vitivinícola de San Lorenzo creció y progreso hasta convertirse en una importante empresa productora de vino y brandy en México.
Hoy Casa Madero propone vinos tinto y blancos de Cabernet Sauvignon, Shiraz, Merlot, Chardonnay, Chenin Blanc, entre otros vendiendo su producción tanto en México como en el extranjero.










3 Responses to “Bodega casa Madero”
Junio 21st, 2008 at 10:50 am
Gracias por promover el vino mexicano. Hace falta que pongamos el nombre de nuestros vinos en alto. En SomeliersHonor día a día trabajamos para que nuestros clientes le den oportunidad a vinos mexicanos en su cava y promovemos incansablemente su calidad. Enhorabuena!
Junio 30th, 2008 at 2:51 pm
Pues si, hay que promover el vino mexicano…
pero luego haces el viaje de 3hrs. hasta Parras de la Fuente, para que te sirvan de probar lo mas barato de su oferta, en unos vasitos de plástico tipo dedal.
Agosto 17th, 2008 at 6:53 pm
Quisiera saber datos precisos sobre los efectos de la filoxera en Mèxico, en concreto en Parras, en que año sucediò y como saliò avante.
Los felicito por su vino tinto San Lorenzo, es magnìfico. Saludos de Mèxico, D.F..
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