80 años de Casa Bianchi

Con una gran fiesta en la bodega de San Rafael, Mendoza, Argentina, la familia Bianchi, festejó sus 80 años en el mundo del vino. Andrea Frigerio y Mora Godoy, junto a su cuerpo de baile, fueron las encargadas de aportar glamour a esta fiesta que recreó 80 años de evolución de una de las familias del vino más emblemáticas de nuestro país. Más de 350 invitados se reunieron en la bodega, con el incomparable paisaje del atardecer entre los viñedos y la Cordillera como marco para el inicio de esta gran fiesta. A su llegada los invitados fueron recibidos por una orquesta de cuerdas y performers que representaban diferentes figuras del Carnaval Veneciano, uno de los más elegantes del mundo.
Una gran carpa montada en el parque exterior fue ambientada con telas y largos mesones para dar calidez y aire familiar a este gran evento que buscó representar el largo viaje de vida de una familia dedicada a concretar un sueño. Con pequeños films que rememoraron los comienzos de este camino, los invitados fueron acompañando los pasos de la familia Bianchi desde la llegada de Don Valentín, su fundador y guía en este proyecto. Comenzando en la lejana Italia con la música de Ennio Morricone los asistentes transitaron por un largo viaje que al arribar a Buenos Aires, tuvo su momento de brillo con la presentación en escena de un show a cargo de la destacada bailarina Mora Godoy -quien junto a su cuerpo de baile- aportó a la fiesta la sensualidad y el ritmo del tango argentino. A lo largo de la noche, los asistentes pudieron disfrutar de diferentes maridajes con los vinos clásicos de la bodega y también con sus mejores exponentes como el prestigioso Enzo Bianchi Grand Cru y la linea Famiglia Bianchi. Todo acompañado con platos de la cocina mediterránea y bajo la experta guía del enólogo de la casa.
Los momentos emotivos se fueron sucediendo y toda la familia estuvo representada en diversos homenajes. Una placa conmemorativa de estos 80 años de trayectoria -diseñada por el prestigioso Maestro Orfebre Juan Carlos Pallarols- fue entregada a Don Enzo Bianchi, hijo de Valentín Bianchi, y a otros miembros de la segunda generación, quienes aseguraron que la placa será colocada en la bodega para recordar a los visitantes que éste ha sido y es hoy un sueño tan real que todos los descendientes de esta familia lo comparten y honran. Para el final, se realizó un brindis general con el acompañamiento de Nessum Dorma, la famosa aria del acto final de la ópera Turandot de Giacomo Puccini en la voz de un destacado tenor, dando a la fiesta un cierre con lo mejor de la lírica italiana.
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